Los Enviados (T2), 2024
Serie TV
Thriller | Misterio | Terror
Argentina, USA
Rodado en Alexa 35 con ARRI Signature Zooms
Directores: Juan José Campanella, Camilo Antolini, Inma Torrente, Martino Zaidelis
Producción: 
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Es habitual que cuando trabajas con directores de dilatada experiencia y la atmósfera del proyecto se presta, se recurra a referencias de la hermana mayor de la fotografía: la pintura.
En el primer acercamiento estético que tuvimos para esta nueva temporada de Los Enviados, Juan José Campanella, con su gran bagaje cultural y artístico, propuso a Francisco de Goya como un referente plástico ineludible. El estilo romántico de Goya fue una fuente de inspiración nada fácil, pero perfecta. Unas pinturas de las que absorber todos los elementos que encajaban minuciosamente con el clima que buscábamos en nuestra historia.

Goya es un pintor que plasma la realidad con un rasgo latente de naturalismo, sin añadir una visión idealista o preciosista que la edulcore o desvirtúe. Y, en muchas ocasiones, como en la serie de Pinturas Negras, lo lleva al extremo de una manera excepcional. Fue precisamente su etapa de Pinturas Negras la que nos inspiró esos ambientes más oscuros y dramáticos, adoptando ese estilo en los momentos de mayor suspense y misterio de la temporada.
Goya llegó más lejos que nunca en su concepción revolucionaria y novedosa del arte pictórico en estos cuadros, alimentado por esos momentos tan inquietantes que conseguía plasmar: rostros deformados, caras espantadas, gestos torcidos y actitudes expresivas. Todo modelado en paletas casi monocromáticas, con grandes contrastes de luz entre personajes y los fondos -en muchas ocasiones, puramente negros-.
En nuestra ficción, los ambientes en los que se desarrolla la acción tenían que ser opresivos, generar angustia a nuestros héroes, para posteriormente contagiar esas sensaciones al espectador. Basándonos, pues, en esas pinturas de Goya, jugué con fondos difusos, con la luz concentrada en los personajes.
Manejé el entorno que rodea a los protagonistas en una clave de low-key, en un ambiente más penumbroso que la luz principal. Una renuncia en muchos casos a los detalles para centrar la atención en los personajes y la acción.
Por otro lado, muchas de las escenas de las Pinturas Negras son nocturnas, algo que encajaba a la perfección con nuestra trama: fondos oscuros que ayudan a evocar esa sensación de angustia, de enigma y misterio, generando espacios irreales. Con nuestros protagonistas encerrados en Porto Da Lúa, todos sus rincones tenían que transmitir esa agonía.
También, a nivel compositivo, las Pinturas Negras de Goya fueron en su momento muy novedosas. Las figuras aparecen descentradas, con un desequilibrio en el encuadre que nos ha servido también de inspiración a nosotros, aprovechando al máximo el formato panorámico 2,35:1 que utilizamos en esta temporada. Incluso en algunos casos esos encuadres tienen ligeras caídas (dutch head), que añaden todavía más inestabilidad emocional y tensión.
Un reto maravilloso del que aprender y aprehender de uno de los más grandes maestros de la pintura. Y acompañado por uno de los más grandes maestros del cine mundial. ¿Qué más se puede pedir?














